Hay días en los que escribir me resulta bastante fácil. Me siento en el medio del campus universitario, me echo en el monumento de Belaúnde y empiezo a escribir en mi cuaderno. Sí... mi cuaderno de la u tiene todo menos apuntes de la misma, está lleno de borradores de guiones, canciones, poemas y hasta dibujos de webs que me mandan a hacer.
Me encantaría publicar, ¿les había dicho? Cuando tenía catorce años terminé mi primer libro, que perdí en el tiempo que cambiaba de computadoras y no le daba importancia a lo guardado en ellas. Se llamaba Nico, lo recuerdo muy bien, porque justo fue la época que conocí al único novio de mi hermana que opino valió la pena... él se llamaba igual, por eso recuerdo muy bien el nombre. En los últimos meses sólo he escrito guiones de teatro, no más. He leído bastante, sobre todo Chéjov y Shakespeare, ya que quiero aprender de los mejores. Ahora estoy leyendo un librito que me prestó una amiga, es el último de Rowling... y es que antes era fanática de Harry Potter. Era de las que salían a los eventos de túnica, falda, blusa y corbata. Me enteré de que sacó otro libro pero esta vez no corrí a comprarlo, sino que, meses después, una buena amiga me lo prestó. Está en inglés, aún no tiene traducción según sé, así que haré el esfuerzo, tal como hice con el séptimo.
Ya me fui del tema.
Como les decía, ando con problemas para escribir. Hace poquito, cuando todo era de colores en mi vida, me resultaba sencillísimo. Escribía como loca y por eso ahora tengo tres guiones sin terminar y dos canciones mal entonadas.
No sé si tenga que ver, pero dejo esto aquí, es un poema que me gusta mucho.
1 comentario:
Lo que nos hace falta es darnos un dia solo para escribir. Podriamos hacerlo en un spa!....o siendo mas realistas en un parque por que no tenemos ni para el micro.
Ya veras que en poco podemos estabilizarnos.
Publicar un comentario