Me perdí. Pensé que era la felicidad plena, que al fin me sentía completamente llena, pero sólo estaba perdida.
Intenté e hice todo lo humanamente posible, pero cuando ya no se puede, cuando te ponen infinitas trabas, uno se cansa... psicológica, emocional y físicamente. Ya di el primer paso, lo corté de raíz. Aquello que contamina, aquello que hiere, que duele... ya está fuera. Fue casi imposible sacarlo, sobre todo si no quería vivir sin eso. Sin embargo, ¿no me he pasado todo el tiempo diciendo de qué vale vivir a medias? Yo estaba viviendo a medias.
Voy a extrañar, pero prefiero eso a odiar.
Ya no estoy perdida. Volví.
PS. Gracias Edu por el pic! Ta wonito.
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