Todos vemos los 31s de diciembres como oportunidades para volver a empezar. Todo desde cero, pensamos. Si queremos renovarnos y hacer todo por cambiar nuestra actual realidad centramos todos nuestros ideales, metas y sueños en esos días en los que la mayoría viste de amarillo y las botellas de champagne son abiertas por doquier. Hoy no esperé que sea 31, hoy decidí ser libre, feliz y omnipotente. Ja, nunca tanto.
A veces para salir adelante hay que pasarle aspiradora a tu vida. Hay que limpiar. Sacar la suciedad, la mugre. Barrer, trapear y encerar, para que todo luzca como nuevo, aunque ya esté rayadito y usado... igual, limpiar es mejor. También hay que cuidar lo que está ahí, esperando a ser cuidado y limpiado, para seguir siendo parte de mi vida, haciéndome feliz y llevándome a cumplir mis sueños y tener nuevos ideales.
De vez en cuando es bueno abrir ese baúl de recuerdos y volver a usar lo que una vez guardé pensando que no necesitaría. Volver a verlos será bueno, me recordará lo lindo que es ser niña. Hoy abrí ese baúl y vi tantas cosas bellas que formaron parte de mi vida y me trajeron a este punto en la línea de tiempo de mi existencia. Hoy las saqué y decidí no volver a guardarlas, las saqué porque quiero ser tan feliz como luzco en esa fotografía... o en aquella otra.
Hoy limpiaré mi vida y recordaré lo que me hacía feliz y que decidí, por alguna razón, olvidar, pero que hoy quiero recordar y ganarme nuevos bellos recuerdos, como hice aquella vez. De pronto mi vida va tomando su rumbo otra vez, me sentía perdida hace algunos días y pensé que este no sería mi año, pero ahora sé que lo será. Eso sí, de una manera diferente, una mejor.
lunes, 23 de febrero de 2009
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