Sé que me descuidé peligrosa e irresponsablemente, pero tengo que admitir que no imaginé las desastrosas consecuencias que vendrían. Decepcioné a mucha gente y tuve que sentarme a plantear mi situación actual y qué haría para afrontar lo que me espera. Dejar el teatro. Me lo exigían y yo respondía tercamente un rotundo no. ¿Cómo dejar lo que me hace feliz? lo que hace que despierte cada día con una sonrisa en el rostro... imposible. No podía pensar y las lágrimas corrían por mis mejillas, no podía creer lo que me estaba pasando. ¿Posponerlo? Quizás. No, no quiero. Lloré durante horas y amanecí con los ojos hinchados y enrojecidos. Tuve que salir de casa para poder despejar mi mente y pensar en lo que haría. Ya había decepcionado a muchos, no quería seguir.
Estoy sentada frente al ordenador y tengo claro qué haré. MHM será mi última obra hasta nuevo aviso, tengo que solucionar este desastre. Cuando vuelva a ser yo, cuando pueda cerrar los ojos sin ser atormentada, cuando pueda volver a sentarme a leer un buen libro y cuando vuelva a organizar mi vida... ese día volveré a hacer lo que amo. Mientras tanto, esta última obra será mi hasta pronto.
2 comentarios:
Keeee !!! komo ke se akabo todoo !!! Problemas de notas ? eso se puede solucionar estudiando mas !! Problemas de dinero ? Avisame nomas para organizar una pollada con imberbe !! Problemas de tiempo ?? mmmm weno...no puedo decirte ke es kuestion de orgnizarte porke ni yo misma me lo kreo...
Como me dijo un buen amigo, es hora de que la productora se tome un descanso, una siesta digamos. Está cansada y debe encaminarse. No dejaré de trabajar, haré eventos, pero no teatro. Al menos no por ahora, requiere de meses de preparación, mucho tiempo y priorización ante todo lo demás que hago. Y ahora, no puedo priorizarlo por más que sea lo que más ame hacer.
Publicar un comentario